Del oficio (I)
El binomio periodista/escritor es un binomio clásico formado por dos oficios hondamente vinculados que, vistos en lo genérico, confluyen hacia una sola energía o pulsión: la necesidad de contar; el ansia de narrar.
Pero ésta, menos que armónica, es una relación tensionada y tensionante, problemática, caótica, que ha dado lugar a innumerables debates y polémicas y a una inestimable producción, en dos campos determinados -la literatura y periodismo-. Cientos de autores han tratado de abordar esa tensión. Martín Caparrós sostiene que no hay diferencias estilísticas entre uno y otro oficio (al momento de escribir; en cuanto a que la predisposición es la misma), sino que se da una separación en lo relativo a “pactos de lectura” (pacto de ficción/pacto de no ficción). Es una idea que remite, indirectamente, a Verón y a su tesis del “contrato de lectura”, pero no nos detendremos allí.
La tensión aludida plantea numerosas aristas. Dos de ellas son:
- los límites (o la inexistencia de límites) entre una y otra práctica, cuestión que se relaciona con las aplicaciones de procedimientos o recursos de un área en otra y que, entiendo, más que con las prácticas se relaciona con los géneros, esto es, con las fronteras entre el periodismo y la literatura (aquí es obvio recordar los casos de Capote y Walsh y el “Non Fiction History”: la utilización de recursos literarios en investigaciones periodísticas).
- la actitud del escribiente, toda vez que, de alguna forma, alguien que hace periodismo (en especial el periodismo cultural), naturalmente está llamado a trascender los límites de su campo e involucrarse con la escritura en sentido genérico.
Ese involucramiento, que puede verse como un “lugar”, es la escritura; o, más bien, el intento de escritura; o, más bien, el deseo de y por la escritura.
Si permanece, si pervive esta suerte de vocación o llamado, dándole duro a la máquina de escribir, como decía Bukowski (“dale duro a esa cosa/dale duro/hacé de eso una pelea de peso pesado”) se crea una tendencia de la que el hombre de prensa no podrá deshacerse. En algún sentido, todo periodista anhela ser otra cosa, porque el periodismo funciona como un interludio. Puede postularse que, embriagado por el deseo de la escritura, éste emprenderá un camino que lo alejará del periodismo y que, muy probablemente, lo arrojará a las aguas de la ficción; allí, muy probablemente, se ahogará, pero tampoco podrá volver a ser sólo un periodista. Ergo: podrá ser un mejor periodista.

18 de Abril, 2009 - 6:26 pm
Estimado Estani: No te imaginas el placer que tengo al poder leerte tranqui en mi cuarto de soltero y bien calentito, en una noche fría de un día muy bonito y soleado de la primavera holandesa que recién empieza. Por suerte mi calefacción central funciona de puta madre. Y una barata pero comible pizza congelada me acompaña para completar la sesion literaria.
Che este tema es uno de mis preferidos.Me acuerdo que la primera vez que me contagiaron el tema fué aquí en amsterdam en la Facultad de Español de la Uni de Ams. La profesora argentina y refugiada politica Ana Sebastián que fuera en la era Campora ayudante de nada menos que
Paco Urondo. Estaba haciendo su tesis sobre el tema. Que era sobre todo la defensa del periodista como escritor. Ella sostenía que no había diferencias estre el periodista y el escritor. Los dos lo eran y punto. Andaba esa epoca Ana, muy iconofóbica ella, furiosa con García Marquez poque parece que el consiraba al periodista como un escritor de segunda clase o algo así.La verdad es que nunca lei algo sobre elso en G.M pero s lei de el si la memoria nome falla algo interesante .
Segun el Premio Nobel de Literatura colombiano. el periodista debe decir siempre la verdad. Debe tratar de informar sin agregar mucha fábula al asunto sobre el cual escribe.
En cambio el escritor puede y debe meterle imaginación al texto. O sea puede distorsoniar la realidad o eso que llamamos realidad.
Esa sería la diferencia.
A mi me parece bastante acertado. Aunque a veces, también en la información periodistica se puede usar la intuición o el pálpito. Por poner un ejemplo, sin intencion de meterme en politica pero es el ejemplo que más me sale en estos momentos. Aunque no estoy informado al 100 x100 sobre la realidad argentina tengo algunos periodistas amigos blogueros de los mejores, que tienen la amabilidad de contarme sus impresiones. Lo que me lleva a pensar o a intuir que el peronismo K a nivel nacional será derrotado y no alcanzará la tan ansiada mayoría.
Y que algunos nuevos movimientos como por ejemplo Libres del Sur pegaran un salto considerable y se proyectarán con posibilidades hacia el 2011, sumando argentina al proceso emprendido por Bolivia,Ecuador,Venezuela,Paraguay,etc,
Sea como sea, el tema del periodista y el escritor es apasionante.Yo pienso que los dos son escritores.Pero el peridista debe informar con la mayor veracidad posible y el escritor puede mentir imaginativamente con la mayor imaginación posible.
Me parece que al ejercer el periodista de escritor, se ve obligado a escribir todos los días porque es su trabajo para subsistir. Y la práctica en todas las actividades humanas es fundamental como via del conocimiento. Entonces par mi gusto, los periodistas son generalmente los mejores escritores cuando hacen literatura.
García Marquez es un buen ejemplo y nuestro querido Estanislao también lo es.
Culpa de mi inexperiencia digital se me escapó el comment sin corregir y sin terminar, así que esto saldrá en dos partes o como lo pueda editar Estani.
Les pido disculpas a los lectores y a nuestro amigo E.G.C.
Que por otro lado lo pueden leer tambien en el blog de literatura:
http://www.delirumsur.blogspot.com que editamos un grupo de amigos latinoamericanos en amsterdam, holanda.
Saludos, Estani. Estás escribiendo cada día mejor, como Gardel.
Ahora me voy a pegar una recorrida por tus artículos pasados aprovechando que los sábados casi nunca salgo y se lo dedico a mi casa , a
mis lecturas and films
.
Abrazos, Ché. Con los mosquitos , a fin de año, nos vemos por allá .
Ah ! Me olvidaba contarte,ando medio entusiasmado con el filósofo de moda en las Uropas, el alemán con apellido holandés Piet Sloterdijk. Tengo su ultimo libro sobre la mundialización y una conferencia suya en Berlín.
Es denso pero interesante. Te lo recomiendo. La edición que tengo que es hermosa y muy cuidada es española. Ediciones Ciruela. Echale una ojeada que creo que vale un comentario tuyo en este blog, más adelante.
Hasta siempre, Estanislao y Lectores.
Pupi Espinoza, Amsterdam.
8 de Agosto, 2009 - 9:04 pm
Querido Pupi cuantos años han pasado…. quizas 39 años cuando recien habia vuelto de Estados Unidos y te gusto y te reias de mi poema que andaba hastiado, seco y loco caminando por las calles sorbiendo la espuma insipida de la nieve viendo los bares calentitos con la verdadera espuma de cerveza y ahì si que me sentí tan solo que hasta los gorriones me cantaban en ingles…. te acordas? Estabamos sentados en el patio chopero en la rural en Santa Fe …. despues no te vi mas te fuieste yo tambien me volvi a ir y gracias a este medio tal vez nos comuniquemos de nuevo una abrazo te extraño y comunicate asi nos vemos hasta siempre