Asedio a la metáfora
Lunes, 26 de Mayo de 2008I
Nos buscan, nos desafían, nos provocan. Se cuentan por cientos de miles, intervienen de súbito en nuestras expresiones, forjan pequeñas maravillas. A cada lado irrumpen con la naturalidad del fenómeno cristalizado, expanden el castellano con su sino e invitan a solazarse en una infinita posibilidad combinatoria, a través de la “intuición de una analogía entre cosas disímiles”, como reza la retórica clásica.

