Entrevista con Roberto Palo Pandolfo: “Trato de luchar por la canción rioplatense del siglo XXI”
Cromagnon, la masividad en el rock, la militancia política y las formas de concebir canciones; la admiración de los grandes del género, Sadaic y los derechos de autor, la distribución de música por Internet y la década del ’90, entre otros temas, discurren y se mezclan en una charla junto al mar, con uno de los músicos más talentosos y menos difundidos del rock nacional.
EGC
El suyo es un caso extraño, sin dudas. Claro que tampoco el primero ni el único en una industria y un género que han nacido del caos y han vivido los más anómalos vaivenes y fenómenos. Elogiado por la crítica, hacedor de dos grupos fundamentales del rock nacional -Don Cornelio y la Zona y Los Visitantes- compositor, cantante y guitarrista original, creativo, movedizo, curioso, en los últimos años parece haber `desaparecido’ de las radios, los grandes festivales y los teatros (acaso por voluntad propia o injusticia de mercado) para ocupar un lugar que muchos sindican como de culto y otros tantos directamente olvidan o desconocen. Su imperiosa búsqueda de nuevos horizontes lo ha despegado de las discográficas y la industria -que festeja estúpidamente cada nuevo grupo que imita, con más pena que gloria, a los Rolling Stones- y ha dejado a Roberto “Palo” Pandolfo, en una suerte de lugar marginal dentro del rock nacional. Nos encontramos en Villa Gessell a mediados de enero. La ocasión era el lanzamiento de `Música por la Identidad’, junto con Abuelas de Plaza de Mayo, en la ciudad balnearia. A la mesa de uno de los paradores, Pandolfo se mostró locuaz y distendido, en una conversación que rondó los 35 minutos. Fue más o menos así.
-¿Sentís que tenés un lugar marginal dentro del rock nacional?
-Yo creo que construí un espacio que es muy mío. En un momento puteé a las multinacionales, me mandé un par de mocos contra el sistema. Tengo un lugar único (…) A esta altura de mi vida vivo bien, estoy tranquilo, cuido a mis hijas. Y el bajo perfil me da mucho placer, imaginate lo que es acá en la Argentina, con el hambre que hay, ser un personaje público.
-¿Eso te permite un poco más de libertad como músico, o todo lo contrario?
-Yo grabo mis temas, ya los tengo, hago lo que hago. Después si me contrata una compañía veo… pero eso me da libertad para vivir como quiero también, porque en Buenos Aires, finalmente, terminás siendo del mundillo de la farándula…
-¿Te parece que la explosión masiva del rock nacional le ha quitado algo de calidad o creatividad artística?
-La falta de creatividad también está en la industria en general, y el rock está inmerso en esa problemática argentina de hambre, de vuelo bajo y ambiciones mezquinas. Y paralelamente a eso hay una proliferación de bandas de todos los estilos y es impresionante la variedad. Al fin y al cabo es un negocio de canciones, y una buena canción puede salirle a cualquiera.
-Quería volver a la década del 90, que mencionaste un par de veces por sus cuestiones negativas. Ahí estuvo la producción más fuerte de Los Visitantes…
-La banda duró del 90 al 99. Cuando hubo difusión funcionaba, es como un mecanismo capitalista: un producto tiene publicidad y se vende. Podés vender maní con chocolate o canciones. Tuvimos dos grandes etapas: en la primera mitad éramos una banda muy salvaje, laburábamos de otras cosas. Y ahí nos contrataron, hicimos el primer disco “Salud Universal”, después “Espiritango” -que salió disco del año-, reconocido por artistas, periodistas y críticos. Después nos contrató una multinacional (Universal): hicimos “Maderita” y “Desequilibrio”, pero esa compañía se fusionó con otra y quedamos como afuera. Además el país se comenzaba a caer a pedazos…
ROCK Y MILITANCIA, EN LA PLAYA
“Ésta es la primera vez que se hace música por la Identidad en Villa Gessell, con Abuelas de Plaza de Mayo -dice orgulloso `Palo’-, creo que pocos podemos estar así, dando el puntapié inicial de un movimiento de esclarecimiento, de lucha y búsqueda de niños desaparecidos”.
-¿Tenés una militancia política activa, te interesa la actividad más allá de la relación con las organizaciones sociales?
-Yo me afilié, en el 81, a la Juventud Comunista. Estudiábamos marxismo y hacíamos pintadas contra los milicos. Pero en el 83 terminé el colegio y no soportaba la Unión Soviética y eso de que `había que afiliar’. Yo no quería `afiliar’, ¡yo quería hacer algo!
-Es complicada la pertenencia a un partido…
-Sí, ahora en el último tiempo trato de estar donde me llaman y pueda aportar algo. Es una militancia de hecho, humildemente canto unas canciones, o acompaño a Estela de Carlotto a una charla a la Universidad de La Plata y aprendo, por supuesto… pongo el cuerpo ahí. Creo que se deberían reformular los conceptos de izquierda, derecha y demás, porque son vetustos.
HÍBRIDOS Y FUSIÓN
-Creo que otro de los méritos que no se te reconoce demasiado es haber sido uno de los precursores en la relación entre el rock y el tango…
-Fue intuición pura. Yo hago el discurso una vez que hice la canción. Me di cuenta que estaba haciendo híbridos y fusión.
-¿Cuál es tu opinión de los grandes tótems del rock nacional, como Spinetta y Charly?
-Spinetta fue uno de los máximos impulsores para que yo hiciera una banda, y más que él, Almendra, porque ésta se disuelve en tres grupos que a mí me gustan mucho: Aquelarre, Color Humano y Pescado Rabioso. Ellos tenían una búsqueda poética muy profunda. Spinetta está arriba de todo en la pirámide de la creatividad y de la originalidad… Después, Sui Generis, La Máquina de Hacer Pájaros y Serú Girán. Charly da el complemento ideal; aquél (Spinetta) con su vuelo lírico, y García con su retrato social. Incluso lo que Charly hace en los ï80 es impresionante. Los quiero, los respeto y los admiro. Creo que nunca vamos a poder hacer lo que ellos hicieron.
-Me interesaría ir a tus orígenes como músico. ¿Cómo es que empezás a tocar y componer? ¿Cómo nace ese germen artístico?
-Tiene mucho que ver con escuchar Beatles desde muy chiquito. Escuchaba los discos de mis hermanas, que son mayores. A los 6 me regalaron un armónica y ahí empezó todo… A los 9 me regalaron una guitarra y empecé a tocar en los actos del colegio. Así fue. Y en el 79 formamos Sempiterno, una banda que duró toda mi secundaria… A los 12 empecé a hacer canciones y no paré más, compuse siempre.
-¿Hay un método para componer, algún secreto, una costumbre?
-He variado, pero a la larga, (el mejor momento es) a las dos o tres de la tarde. He llegado a un método que es científico (se ríe): se trata de afinar la guitarra, yo lo hago con la armónica. Me tomo una media hora para que afine y esa afinación es la clave de todo. Cuando yo siento que todos los armónicos están correctos, aparece la música sola. Me pongo en frecuencia… y ahí hay algo. Yo me resisto a lo primero que me sale y hay un gesto de valentía ahí. Vos me decías que no hago canciones vendibles, eso hace que yo esté donde estoy, le hago pecho a lo que sale (…) Es lindo hacer canciones pegadizas, pero lo importante es que a mí me gusten.
-Y a nivel de las letras, ¿sos impulsivo, corregís mucho, sos de darle importancia a lo que estás leyendo?
-Soy un lector bastante obsesivo. Antes escribía mucho y después hacía la música, a veces aparecen las dos cosas juntas… muchas veces la música dice cosas que no se podrían decir con palabras. Me gusta mucho el oficio de letrista, para meter la palabra justa en el ritmo, en la forma, respetando la melodía, es como una artesanía, como ir poniendo capas… A veces uno tiene ciertos momentos como de inspiración, que uno busca, pero se da a veces dependiendo del grado de apertura, conciencia, y demás.
-¿Cuál es tu opinión respecto de las nuevas formas de distribución de música vía Internet, la piratería y el lugar un poco incómodo que tienen los músicos?, porque por un lado así pueden difundir su música, pero por otro no se les reconoce el derecho de autor…
-Te lo respondo con el ejemplo de mi último disco (“Antojo”, 2004) que lo hice con una compañía independiente. Luego ésta se disolvió y el disco se descatalogó. ¿Qué pasó?, el disco está en Internet, y ¿sabés qué pasa?, voy a Rosario y la gente canta y conoce las canciones nuevas. Y yo trabajo gracias al disco que está subido a Internet. Por eso para mí en este momento es genial. ¡¡¡Amo Internet!!!
DISCOGRAFÍA
-Con Don Cornelio y la Zona: “Don Cornelio y la Zona” (1987); “Patria o muerte” (1988); “En vivo” (1989).
-Con Los Visitantes: “Salud Universal” (1993), “Espiritango” (1994, producido por Andrés Calamaro), “En caliente” (1995), “Maderita” (1996), “Desequilibrio” (1998), “Herido de distancia” (1999).
-Con La Fuerza Suave: “A través de los sueños” (2001).
-Como Solista: “Antojo” (2004). Covers de David Bowie, Charly García, Charles Aznavour, Manu Chao, Luis Alberto Spinetta y Silvio Rodríguez, entre otros, más una versión nueva de “Ella vendrá”, una de sus canciones más celebradas.
(El Litoral, 2006)

14 de Octubre, 2007 - 9:23 pm
unos de los pocos musicoas de la vieja escuela que quedan…Salud universal!!