Dicen que a los homenajes hay que hacerlos en vida. Ése es el motivo de estas lÃneas: homenajear a nuestra vieja “Sani”. Ese no fue siempre su nombre. Cuando la encontramos en los terrenos donde se estaba levantando la Costanera Este, le pusimos “Sarni” porque no tenÃa ni un solo pelo por la sarna avanzada. Diariamente le llevábamos comida y le dábamos la dosis para combatir su enfermedad. Cuando fue la inundación a fines de los 90, la rescatamos gracias a la ayuda de Prefectura: la encontramos prendida de la copa de un árbol, toda rodeada de agua, temblando como una hoja. “Sarni” saltó al bote y desde ese dÃa, no se separó más de nosotros.
Después de un intenso tratamiento, pudo recuperarse de la sarna y le cambiamos su nombre a “Sani”. Hoy, esta viejita tiene cerca de 16 años, superó varios accidentes cerebro vasculares y todavÃa sigue saliendo a pasear todos los dÃas. Toda su familia (integrada por más animales que personas) la queremos agasajar porque es un ejemplo de vida, amor y agradecimiento.


