Es difícil mirarla a los ojos, porque navega por otros lados mientras habla, le cuesta reposarse en la mirada del otro -capaz que sólo sobre la de los “ajenos”- prefiere el cielo o cualquier otro foco.
Diciembre 4, 2010Es difícil mirarla a los ojos, porque navega por otros lados mientras habla, le cuesta reposarse en la mirada del otro -capaz que sólo sobre la de los “ajenos”- prefiere el cielo o cualquier otro foco.