Nuevas medidas frente a la crisis

La Argentina prepara nuevas medidas tendientes a proteger la industria local de la avalancha de productos externos. / Las concesionarias pidieron otro tipo de beneficios para quienes adquieran vehículos comerciales, tanto livianos como pesados, ante la fuerte caida de enero. / En la tercera semana de febrero se licitarían nuevas líneas de préstamos para prefinanciar exportaciones, con diferentes condiciones y montos mayores.

Más protección para la industria

Publicado en El Cronista
6 de febrero de 2009
Texto de  Natalia Donato

A dos semanas de la polémica decisión brasileña –rápidamente suspendida– de incrementar los controles a las importaciones para atenuar el impacto de la crisis externa, la Argentina prepara nuevas medidas tendientes a proteger la industria local de la avalancha de productos externos. Concretamente, el Gobierno aplicará nuevas licencias no automáticas a un conjunto de sectores sensibles, entre los cuales se destaca el de maquinaria agrícola, puntualmente, tractores y cosechadoras, según confiaron fuentes oficiales.

Técnicos del Ministerio de Producción están realizando los últimos análisis pertinentes, luego de los insistentes reclamos de los diferentes sectores, y el anuncio será realizado en los próximos días.

“El nivel de actividad cayó y hay una gran cantidad de sectores productivos presentando sus requerimientos para ampliar los controles a la importación. La orden es apurar la aplicación de nuevas licencias”, señaló una alta fuente del Gobierno.

El rubro de maquinaria agrícola es uno de los más golpeados por el freno de la actividad. Primero por el conflicto con el campo y luego debido a la crisis externa y la sequía, las ventas están totalmente paralizadas y los empresarios afirman que podrán aguantar a la mano de obra hasta marzo, a la vez que muchas fábricas se debaten entre comenzar a producir nuevos equipos o cerrar las plantas.

En ese sector existe una fuerte preocupación ante el ingreso de bienes de Brasil, que podrían, con mejores costos, competir deslealmente con la industria local y cubrir la poca demanda existente, aseguran en los fabricantes.

Es por ello que el Banco Nación anunció recientemente líneas de créditos a tasas blandas, de entre 5 y 8 por ciento anual en pesos, y ahora se vienen las licencias no automáticas.

La orden de la Casa Rosada a la ministra Débora Giorgi es apurar todas las licencias a la importación de sectores que puedan verse afectados por los excedentes de producción generados mundialmente ante la caída de la demanda.

Consultadas respecto de la reacción que tomará Brasil ante esta decisión, luego de que la Argentina rechazara enérgicamente la medida similar anunciada por el mayor socio del Mercosur días atrás, las fuentes oficiales aseguraron: “Todavía tenemos margen. Brasil tiene cubiertos con licencias el 40% de sus importaciones. Nosotros nunca vamos a llegar a poner tantas”.

Informe crítico

“La reducción en el comercio bilateral, aunado en la delicada situación de Brasil en materia de empleo y actividad llevaron a que tome medidas para controlar las importaciones, inclusive las provenientes de nuestro país. Luego, el gobierno decidió suspender las licencias, pero en la misma línea, Ecuador presentó una lista de productos importados con restricciones para ingresar al mercado local”, enfatizó la UIA en un informe que dará a conocer hoy.

Hacía referencia a la decisión del gobierno de Lula Da Silva de implementar licencias automáticas para productos de fabricación argentina, difundida el 26 de enero último. Al día siguiente, cuando el Gobierno argentino intentaba asimilar el golpe y ensayar alguna respuesta, Brasil dio marcha atrás y atribuyó el diferendo a “malos entendidos”. Entonces, el ministro de Hacienda de ese país, Guido Mantega, aceptaba: “La suspensión de las medidas es para calmar los ruidos y confusiones que surgieron en los últimos días”.

En el documento, al que tuvo acceso El Cronista, la UIA destacó que “estas respuestas de los gobiernos frente a la crisis hacen necesario monitorear las medidas que se están tomando dentro y fuera de la región para impedir que se profundice aún más la caída de las exportaciones”.

Como en todos los países, los industriales piden apertura al resto de los gobiernos para garantizar sus ventas al exterior, pero al mismo tiempo reclaman proteccionismo para resguardar el mercado interno.

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Planes crediticios para utilitarios y camiones

Ante la caída de las ventas apuran el plan de utilitarios. Las compras de camiones y otros vehículos pesados cayeron más de 30% en enero de este año.

Publicado en La Nación
6 de febrero de 2009
Texto de Oliver Galak

Como se esperaba, el número de vehículos patentados en enero sufrió una caída respecto de un año atrás. Pero el recorte del 13,9% en las ventas totales alberga caídas de más del 30% en los vehículos comerciales pesados, como los camiones, colectivos, tractores y otros automotores utilizados para la producción.

Ante este panorama, el Gobierno y los empresarios del sector están apurando la confección del retrasado plan de estímulo a la venta de vehículos utilitarios, que podría ser anunciado a mediados de este mes, según fuentes que participan de la negociación. El objetivo es financiar la venta de 40.000 unidades a través de los fondos de la Anses.

Además, los concesionarios pidieron otro tipo de beneficios para quienes adquieran vehículos comerciales, tanto livianos como pesados. “Estamos trabajando en un plan para la reactivación en esos segmentos. Una de las ideas ya fue planteada a las autoridades de la AFIP, a quienes solicitamos que se incluya la compra de utilitarios y camiones como permanencia en el patrimonio de tres años en la factibilidad de utilización de fondos del blanqueo de capitales”, dijo ayer el presidente de la Asociación de Concesionarios de Automotores (Acara), Dante Alvarez, al presentar los números correspondientes a las ventas minoristas de enero.

De los 73.846 patentamientos del primer mes del año, 57.729 correspondieron a automóviles, que tuvieron una retracción interanual del 11,5%. El resto se divide en las categorías más afectadas por la crisis: comerciales livianos (camionetas, furgones y SUV), que cayeron 19,3%; comerciales pesados (camiones y buses), con un descenso de 31,2%, y otros pesados (como tractores), de los que se patentaron un 31,8% menos que en enero de 2008.

Pese a estas caídas (que se suman a los recortes del 55% en la producción nacional y del 60% en las exportaciones, anunciados anteayer por los fabricantes), los concesionarios afirman que “fue un mes un poco mejor que lo esperado”. Los argumentos: que en diciembre la caída había sido de casi el 19%, que los pronósticos para todo el año hablan de una caída “tolerable” del 20% y -sobre todo- que entre los vehículos patentados en el primer mes del año casi no hay unidades compradas a través del plan de estímulo impulsado por el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno.

Si bien hay cerca de 20.000 unidades comprometidas a través de ese programa (que contempla el financiamiento de hasta el 80% del precio de una lista de autos “baratos”), los vehículos comenzarán a entregarse a fines de febrero. “La empresa entrega el auto una vez que el cliente pagó 12 cuotas y la Anses, las 48 restantes. La Anses primero tiene que recibir las carpetas con los pedidos de financiamiento y procesarlas”, explicó un director de una de las automotrices que todavía no entregó ningún 0 km bajo esta modalidad.

Bache

Mientras esperan ver el impacto de ese plan en los patentamientos de febrero, los vendedores de autos se preparan para el lanzamiento de otra de las iniciativas oficiales con las que esperan cubrir el mayor bache que hay hoy en las operaciones: la de vehículos comerciales.

“El plan de utilitarios va a salir a partir de la segunda quincena de febrero”, confirmó el secretario general de Acara, Ricardo Salomé. Según explicó, la modalidad será similar a la del “plan Moreno”, es decir que el cliente deberá pagar el 20% de la unidad -ya sea al contado o en cuotas- y el 80% restante se financiaría en cuotas ajustables según la variación anual de los precios de cada modelo.

Las terminales deben aún seleccionar dos modelos cada una que serían incluidos en esta línea. Esos vehículos recibirían un descuento cercano al 10%, aportado por las automotrices y los concesionarios.

Sin embargo, aún persisten algunas dudas. La primera es el alcance de estos beneficios, ya que si bien hay muchos utilitarios livianos que se fabrican en el país y cuyas ventas ayudarían a mantener el empleo en las terminales y las firmas autopartistas, los camiones y vehículos pesados son importados de Brasil. Todavía no está claro si habrá financiación para este segmento.

La otra cuestión a resolver es el monto total de los fondos. Cuando la presidenta Cristina Kirchner hizo el anuncio -hace ya más de dos meses- prometió destinar $ 650 millones. Sin embargo, en las negociaciones en marcha se habla de financiar cerca de 40.000 unidades. Eso daría un promedio de $ 16.250 por unidad, un cuarto de lo que vale un utilitario barato y menos del 5% de lo que vale un camión. “Sí, ahí hay una incongruencia. Van a tener que poner más plata”, reconoció un empresario.

Claves del plan

* Anuncio : los detalles del plan para comprar utilitarios se conocerían a mediados de febrero, más de dos meses después del anuncio realizado por la presidenta Cristina Kirchner.

* Financiación : se aplicaría la modalidad “20-80″ que ya se está usando con los autos particulares. El cliente pagaría el 20% del valor de la unidad y el resto se financiaría hasta en 48 cuotas, ajustables con la variación del precio del modelo.

* Modelos y bonificaciones : cada terminal seleccionará dos modelos, que recibirán un descuento cercano al 10%, aportado por las automotrices y los concesionarios.

* Fondos y objetivos : la Presidenta había prometido destinar $ 650 millones de la Anses para este plan, pero entre los objetivos figura la financiación de 40.000 unidades. El promedio de $ 16.250 es casi irrisorio para la venta de un camión, por lo que se especula que se ampliaría la línea disponible.

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Creditos a exportadores

Nuevo intento oficial para reactivar con créditos baratos a exportadores y 0 km. El plan oficial para impulsar la actividad interna no arrojó los resultados esperados. En el Gobierno hay preocupación por la caída automotriz y la falta de dólares

Publicado en El Cronista
6 de febrero de 2009
Texto de Juan Cerruti

En el Gobierno siguen con preocupación los datos sobre la marcha de la economía en el inicio de 2009. La crisis financiera mundial está impactando con mayor crudeza a la prevista sobre el nivel de actividad interna. El desplome en la producción de autos fue una muestra. Pero no la única. También inquieta la sequía de dólares por el parate en las exportaciones.

En este contexto, en las últimas horas se comenzó a trabajar en reformular la política de otorgamiento de créditos a tasa blanda a partir de los fondos con que hoy cuenta la todopoderosa ANSeS. La semana próxima se licitarían nuevas líneas de préstamos para prefinanciar exportaciones, con diferentes condiciones y montos mayores.

En paralelo, habrá cambios en el plan de impulso a la compra de autos cero kilómetro, porque hasta ahora no arrojó los resultados esperados. Casi ningún banco otorgó créditos prendarios para la adquisición de vehículos, pese a que ya se realizaron varias licitaciones en este segmento. “Estamos viendo como afinar el mecanismo. Tal vez hagan falta algunos cambios como para inducir un mayor efecto en la demanda. Seguramente la semana próxima va a haber novedades”, confirmó una fuente oficial a El Cronista.

La Asociación de Fábricas de Automotores (ADEFA) informó el miércoles que la producción de autos se derrumbó 24,6% interanual, mientras que las exportaciones lo hicieron en 60%. Y ayer la la Asociación de Concesionarios Automotores de la República Argentina (ACARA) confirmó el sombrío panorama: los patentamientos cayeron casi 14% en enero.

Aunque en el Gobierno niegan que la recesión esté a la vuelta de la esquina, en el sector privado ya hay una docena de las principales consultoras del país que estiman que la economía entró efectivamente en recesión durante el cuatro trimestre de 2008 y que el PIB podría caer hasta 2% este año. Claro, los números del Indec nada dicen al respecto. Pero la sensación en la calle es otra.

No sólo preocupa el enfriamiento del mercado interno, sino también la retracción en las exportaciones. Consecuencia de la caída en el precio de los commodities agropecuarios y la crisis mundial que ha llevado a muchos países a incrementar sus medidas proteccionistas. En diciembre, último dato oficial, el superávit comercial se redujo 52%.

Para el Gobierno es clave mantener la economía aceitada con los dólares suficientes, dado que necesita estas divisas para repagar parte de la deuda. Inclusive dos semanas atrás ya realizó una primera licitación de líneas de crédito para prefinanciar exportaciones, pero por un monto muy modesto. Apenas u$s 100 millones. La próxima operación de este tipo será más ambiciosa.

“El 2009 va a tener cosas de 1995 (la desmonetización) y cosas de 1999 (el shock externo negativo sobre la exportación y la inversión). El escenario más probable es una caída del nivel de actividad y no puede descartarse que el PIB verdadero caiga entre 2 y 3%. El punto de partida de fines de 2008 y principios de 2009 es muy flojo: el consumo planchadísimo, la inversión en caída y exportación derrumbándose”, advirtió la consultora M&S en el último informe difundido a sus clientes.

“Los planes oficiales para levantar el consumo (autos, electrodomésticos, etc.) se topan con la marea de fondo de una macroeconomía en la que ya no circulan tantos pesos en la calle. El circulante en poder del público, que hace un año crecía 24% anual y hace medio año 18%, crece ahora apenas 6%”, indicó M&S. Y agregó: “la plata en el bolsillo de la gente subiendo 6% y los precios 21% en los últimos doce meses conforman un escenario claramente recesivo. En este contexto de menor cantidad de divisas y menor liquidez, no hay plan de consumo que pueda resultar exitoso. Las líneas de financiamiento de la Anses se topan con el proceso de desmonetización real de la economía”.

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