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Archivo de Junio de 2009

El peso electoral del campo

Lunes, 29 de Junio de 2009

Es posible que las elecciones legislativas del fin de semana pasado no sólo sean recordadas por la crisis de la hegemonía kirchnerista, tal vez herida de muerte, aunque en política nunca se sabe. Lo interesante es que pueden ser un punto de inflexión en la consideración política de la agenda del campo.

Este sector de la sociedad recuperó “peso estratégico” en la balanza de electoral. Hace un año y medio, el argentino medio, el que vive en las grandes ciudades, sólo tenía una mirada borrosa y confusa del campo. La que se puede tener desde la ventanilla de un auto cuando uno va de una ciudad a otra a más de 120 km por hora.

Ese escenario fue cambiando en todos estos meses -de reclamos y protestas- y eso se sintió en la campaña. Los políticos hablaron del agro en sus discursos, intentaron seducir a los cuadros de las entidades rurales y se preocuparon por plasmar una plan para el campo. Además, a partir del 10 de diciembre, el agro va a contar con 11 legisladores nacionales (10 diputados y una senadora) en el Congreso.

Es una muy buena oportunidad para que la Argentina analice con mayor profundidad cuáles deben ser los ejes de su desarrollo y su perfil agroindustrial, el molino que hace girar a toda su economía.

El campo necesita con urgencia un plan para la ganadería y otro para la lechería (dos sectores jaqueados por “la seca” y la falta de precios). Además, lo mayoría de los políticos de las provincias agropecuarias insisten en que es necesario volver a debatir la cuestión de las retenciones. Más allá del porcentaje de este polémico “derecho de exportación”, es clave encontrar un esquema redistributivo más federal y equitativo de estos recursos.

Esto debería ser lo más importante, más allá de la derrota del kirchnerismo, que los dirigentes rurales -y los productores- festejan porque el gobierno los confrontó bajo la lógica binaria “amigos-enemigos”.

El ocaso de la ganadería

Miércoles, 17 de Junio de 2009

Por Gastón Neffen

 

Esta foto la tomamos con Federico Aguer, en la costanera de Corrientes, un rato después de que terminara la jura de los grandes campeones Braford, en la exposición que todos los años se hace en la Sociedad Rural de esa ciudad.

Mientras tomábamos mate y comíamos chipá (del bueno, eh), nos pusimos a organizar las entrevistas que acabamos de hacer con varios de los referentes del negocio ganadero (cabañeros, veterinarios, productores y vendedores de insumos).

La versión digital de nota, que escribió sobre todo Federico -debo reconocer- la pueden leer acá: “Un clásico de la ganadería”.

Pero en la costanera de Corrientes nos quedamos pensando en varias cosas.

En primer lugar, es cierto que la producción de carne atraviesa el escenario más delicado de los últimos tiempos. Sequía, intervenciones y precios pisados, liquidación de vientres y recesión en la economía global.

Julio Busso, productor y asesor de cabañas, nos lo resumía en tres líneas.  “Los ganaderos chicos y medianos se están descapitalizando. No tienen más remedio. Mandan todo a faena, bajan la cantidad de animales por hectárea y compran menos toros”, nos explicaba. Cualquiera puede verlo si se da una vuelta por los campos del norte santafesino (para dar sólo un ejemplo).

Juan Baqué, director ejecutivo de la Asociación Braford Argentina, nos decía que lo más complicado es la sequía. “En realidad la situación económica y política ya estaba planteada, más abajo no se puede ir”, afirmaba. 

La otra cara de la ganadería es el notable crecimiento genético, que estuvo muy bien representado en la pista de la Sociedad Rural de Corrientes (participaron 42 cabañas de 11 provincias argentinas).

Las cabañas están exportando embriones y semen más allá del Mercosur, a países como Ecuador, Colombia y Venezuela. Además se están estrechando los lazos con las asociaciones de criadores de Brasil (el mayor productor mundial de carne), Paraguay y Uruguay; para homologar un Braford de esta región.

El futuro de la producción de carne en esta zona del Mercosur parece imparable (a pesar del huracán en contra). Un tercio del rodeo argentino ya está en los campos del norte (Corrientes, Formosa, Santiago del Estero, Tucumán, etc.).

Los ejes de este desarrollo son las razas sintéticas (Braford y Brangus) que garantizan adaptación a las condiciones más rústicas y buena aptitud carnicera. También las pasturas megatérmicas o subtropicales (Gatton Panic, Brachiaria, Panicum Coloratum y Mijo Perenme, entre muchas otras) que permiten aumentar la carga animal por hectárea.

No es poca cosa. Sobre todo porque hay que recordar que el mundo va a necesitar mucha más carne. Los especialistas en seguridad alimentaria advierten que la abundancia terminó y que nos encaminamos a un escenario en el que los recursos alimentarios y energéticos van a ser mucho más escasos.  

En este sentido, es muy interesante la nota que salió en la última revista del National Geographic en español: El fin de la abundancia, la crisis alimentaria global.

Pero para los ganaderos, el gran dilema parece ser cómo aguantar hasta que vuelva a salir el sol, o hasta que pase el invierno y vuelvan las lluvias.